1/7/15

Paul Krugman: "Grecia debe votar no en el referéndum y si es preciso, abandonar el euro"






Es evidente, desde hace tiempo, que la creación del euro fue un terrible error. Europa nunca tuvo las condiciones previas para una moneda única de éxito, por encima de todo, el tipo de unión fiscal y bancaria que, por ejemplo, asegura que cuando la burbuja inmobiliaria estalla en Florida, Washington protege automáticamente a la tercera edad de cualquier amenaza sobre su atención sanitaria o sobre sus depósitos bancarios.

Abandonar una unión monetaria es, sin embargo, una decisión mucho más difícil y más aterradora que nunca; hasta ahora las economías con más problemas del Continente han dado un paso atrás cuando se encontraban al borde del abismo. Una y otra vez, los Gobiernos se han sometido a las exigencias de dura austeridad de los acreedores, mientras que el Banco Central Europeo ha logrado contener el pánico en los mercados.

Pero la situación en Grecia ha alcanzado lo que parece ser un punto de no retorno. Los bancos están cerrados temporalmente y el Gobierno ha impuesto controles de capital (límites al movimiento de fondos al extranjero). Parece altamente probable que el Ejecutivo pronto tendrá que empezar a pagar las pensiones y los salarios en papel, lo que, en la práctica, crearía una moneda paralela. Y la semana que viene el país va a celebrar un referéndum sobre la conveniencia de aceptar las exigencias de la troika —las instituciones que representan los intereses de los acreedores— de redoblar, aún más, la austeridad.

Grecia debe votar "no", y su Gobierno debe estar listo para, si es necesario, abandonar el euro. Para entender por qué digo esto, debemos primero ser conscientes de que la mayoría de cosas —no todas, pero sí la mayoría— que hemos oído sobre el despilfarro y la irresponsabilidad griega son falsas. Sí, el gobierno griego estaba gastando más allá de sus posibilidades a finales de la década de los 2000. Pero, desde entonces ha recortado repetidamente el gasto público y ha aumentado la recaudación fiscal. El empleo público ha caído más de un 25 por ciento, y las pensiones (que eran, ciertamente, demasiado generosas) se han reducido drásticamente. Todas las medidas han sido, en suma, más que suficientes para eliminar el déficit original y convertirlo en un amplio superávit.

¿Por qué no ha ocurrido esto? Porque la economía griega se ha desplomado, en gran parte, como consecuencia directa de estas importantes medidas de austeridad, que han hundido la recaudación. Y este colapso, a su vez, tuvo mucho que ver con el euro, que atrapó a la economía griega en una camisa de fuerza.

Por lo general, los casos de éxito de las políticas austeridad —aquellos en los que los países logran frenar su déficit fiscal sin caer en la depresión—, llevan aparejadas importantes devaluaciones monetarias que hacen que sus exportaciones sean más competitivas. Esto es lo que ocurrió, por ejemplo, en Canadá en la década de los noventa, y más recientemente en Islandia. Pero Grecia, sin divisa propia, no tenía esa opción.

¿Quiero decir con esto que sería conveniente el Grexit —la salida de Grecia del euro—? No necesariamente. El problema del Grexit ha sido siempre el riesgo de caos financiero, de un sistema bancario bloqueado por las retiradas presa del pánico y de un sector privado obstaculizado tanto por los problemas bancarios como por la incertidumbre sobre el estatus legal de las deudas. Es por eso que los sucesivos gobiernos griegos se han adherido a las exigencias de austeridad, y por lo que incluso Syriza, la coalición de izquierda en el poder, estaba dispuesta a aceptar una austeridad que ya había sido impuesta. Lo único que pedía era evitar una dosis mayor de austeridad.

Pero la troika ha rechazado esta opción. Es fácil perderse en los detalles, pero ahora el punto clave es que los acreedores han ofrecido a Grecia un 'tómalo o déjalo', una oferta indistinguible de las políticas de los últimos cinco años.

Esta oferta estaba y está destinada a ser rechazada por el primer ministro griego, Alexis Tsipras. No puede aceptarla porque supondría la destrucción de su razón política de ser. Por tanto, su objetivo debe ser llevarle a abandonar su cargo, algo que probablemente sucederá si los votantes griegos tanto la confrontación con la troika como para votar sí la semana que viene.

Pero no deben hacerlo por tres razones. En primer lugar, ahora sabemos que la austeridad cada vez más dura es un callejón sin salida: tras cinco años, Grecia está en peor situación que nunca. En segundo lugar, prácticamente todo el caos temido sobre Grexit ya ha sucedido. Con los bancos cerrados y los controles de capital impuestos, no hay mucho más daño que hacer.

Por último, la adhesión al ultimátum de la troika conllevaría el abandono definitivo de cualquier pretensión de independencia de Grecia. No nos dejemos engañar por aquellos que afirman que los funcionarios de la troika son sólo técnicos que explican a los griegos ignorantes lo que debe hacerse. Estos supuestos tecnócratas son, en realidad, fantaseadores que han hecho caso omiso de todos los principios de la macroeconomía, y que se han equivocado en cada paso dado. No es una cuestión de análisis; es una cuestión de poder: el poder de los acreedores para tirar del enchufe de la economía griega, que persistirá mientras la salida del euro se considere impensable.

Así que es hora de poner fin a este inimaginable. De lo contrario Grecia se enfrentará a la austeridad infinita y a una depresión de la que no hay pistas sobre su final.


Paul Krugman, premio Nobel de Economía en 2008 (traducción de su artículo en The New York Times)


Una bandera griega ondea en el balcón del Ayuntamiento de Zaragoza


Primero fue la del Arcoíris, como otros muchos ayuntamientos, y este martes ha sido la bandera de Grecia la que ha aparecido en el balcón del Ayuntamiento de Zaragoza en "apoyo al pueblo griego, a su gobierno", según se lee en la web de Zaragoza en Común. Al PP le ha sentado muy mal, y al PSOE no le ha parecido nada bien. La bandera permanecerá hasta el domingo, día del referéndum. Este es el texto íntegro del comunicado.




Mostramos nuestro apoyo al pueblo griego, a su gobierno y a la decisión de convocar un referéndum ciudadano para conocer su opinión ante la última propuesta de acuerdo económico presentada por la Troika. Las coacciones del Eurogrupo a esta consulta ponen en peligro la soberanía del país, y entendemos que son una coacción a toda la sociedad griega y a su Gobierno.

Grecia se ha visto abocada a una verdadera tragedia: el país ha profundizado su problema de deuda y ha visto cómo su economía se contraía drásticamente. Los rescates bancarios han tenido un inconmensurable coste social, representado en la vida de miles de personas desesperadas cuyos medios de vida y expectativas han sido destruidos por las severas medidas de austeridad aplicadas desde 2010. La sanidad, la educación, el trabajo, la asistencia, las pensiones, los salarios y todos los servicios sociales se han visto afectados peligrosamente.

Estos últimos meses, el gobierno griego ha mantenido conversaciones con la troika en unas condiciones de asfixia económica sin precedentes. Se ha intentado obligar al país a aceptar unos memorandos firmados por el Gobierno anterior, condenados por la población griega en las recientes elecciones. El Gobierno griego ha reaccionado de manera ejemplar: dándole la palabra a la ciudadanía para que decida de manera democrática y soberana su propio futuro.

Miles de personas durante estos días han expresado su solidaridad con el pueblo griego y su defensa del principio democrático. Exigiendo respeto a la soberanía y la dignidad del país y que el referéndum se desarrolle en condiciones de plena libertad y normalidad, y en consecuencia que se respete la voluntad democrática de Grecia y sus derechos, sistemáticamente violados en los años de austeridad.

Animamos a la ciudad de Zaragoza a participar en las movilizaciones de apoyo: #YovoyconGrecia, el
viernes 3 de julio, vigilia de apoyo a Grecia, y el domingo 5, concentración en Plaza de España.


Los derechos de los animales, ¿una cuestión secundaria?


Decir que la explotación y el maltrato animal no es una prioridad supone apoyar la forma de discriminación que más víctimas mortales genera en nuestra sociedad y desconocer los argumentos de la ética antiespecista (Diego Jiménez)


Vallejo-Nájera, con sus hijos en los toros


Durante la década de los años 60 surgió con fuerza el movimiento por los derechos de la población negra, que luchaba contra la discriminación racial en países como Sudáfrica o Estados Unidos. En sus orígenes fueron frecuentes los desprecios a quienes trataron de equiparar el movimiento de liberación de la mujer con el movimiento de liberación negro. Despreciaron sus argumentos sin conocerlos y despreciaron su determinación y capacidad de lucha, sin prever lo que eran capaces de conseguir.

La historia se repite. Si en el pasado era relativamente frecuente encontrar defensoras de 'la igualdad' que no reconocían la igualdad de quienes pertenecían a una raza, un sexo o una orientación sexual diferentes, hoy son numerosas las defensoras de la 'igualdad' que desprecian la utilización, el sufrimiento y la muerte de los animales por el simple hecho de pertenecer a otra especie.

Como en el pasado, no se han molestado en conocer la teoría del movimiento de liberación animal, pero tampoco conocen la determinación del mismo.

Un ejemplo claro del desprecio al movimiento de defensa animal y de respuesta contundente está teniendo lugar estos días. La firma de productos vegetarianos @SojaSun España ha escogido como representante de la marca a la presentadora de Master Chef  Samantha Vallejo-Nájera, una persona que ha posado sonriente ante las cámaras con la cabeza de un cerdo decapitado, se ha mofado de las veganas públicamente y ha colgado en la red fotografías en una plaza de toros con sus hijos menores.

Ante la negativa de SojaSun a dejar de utilizar a Samantha como embajadora', la respuesta no se ha hecho esperar. El muro de Facebook de la empresa ha acumulado en las últimas horas más de mil comentarios de personas diferentes anunciando que dejarán de comprar los productos de esta firma.

Pero que una empresa haya cometido este error no debería sorprendernos. Lo preocupante es que en los movimientos sociales igualitarios se siga cayendo en el mismo error. Quienes hemos asistido a procesos de unidad popular hemos oído a alguien decir eso de “mejor no meternos con la tauromaquia, no es una cuestión prioritaria”, o “no podemos quitar las subvenciones a la tauromaquia porque genera rechazo social”.

Decir que la explotación y el maltrato animal no es una prioridad supone apoyar la forma de discriminación que más víctimas mortales genera en nuestra sociedad y desconocer los argumentos de la ética antiespecista. Quienes afirmaron que luchar contra la tauromaquia supone perder votos seguramente no se han molestado en hablar sobre el tema con el nicho de votantes potenciales de estas candidaturas.

Quizá por ello el Partido Animalista obtuvo nada menos que 31.735 votos en las pasadas elecciones autonómicas. Afortunadamente cada vez son más los proyectos políticos que toman nota de esta demanda social tanto por conciencia como por estrategia política.


Diego Jiménez, miembro de AulaAnimal.com


Tsipras anuncia que el referéndum sigue adelante






El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, aguanta el pulso del Eurogrupo y ha desvelado que el referéndum convocado para el próximo 5 de julio sigue en pie y que su Gobierno defiende el 'no' en la votación popular. "En el referéndum no está en juego ni el euro ni Europa. Esto no es una ruptura con Europa, sino un regreso a la Europa de los valores", ha afirmado en una comparecencia en la televisión pública este miércoles.

"Quieren ahogar a nuestro pueblo y eso es inaceptable. Nosotros hemos buscado constantemente un acuerdo con nuestros socios", ha defendido Tsipras: "Estamos en la mesa de negociación hasta el final, y después de convocar el referéndum llegaron propuestas de la UE y el FMI mejores de las que teníamos. Cuando llegue el lunes, tras el referéndum, el Gobierno griego estará en la mesa de negociaciones con mejores condiciones para Grecia, el voto popular es más importante que las decisiones del Gobierno. Esta tarde se reúne el Eurogrupo y si sale un mensaje positivo, podremos avanzar inmediatamente".

"Es inaceptable", ha afirmado Tsipras, "que una Europa solidaria cierre los bancos porque un Gobierno decidió dar la palabra al pueblo, se han cerrado los bancos como chantaje a los ciudadanos comunes". Tsipras ha defendido el referéndum: "Las consultas están en el corazón de los valores europeos. La gente toma decisiones importantes en referéndums, como en Francia, en Irlanda. Pero en el caso de Grecia está habiendo reacciones diferentes, nunca esperé que políticos europeos no entendieran los derechos democráticos. Aquellos que quieren una Europa que no respeta la democracia no piensan como europeos".

"La situación es precaria", ha reconocido Tsipras, "pero los depósitos no se perderán por el chantaje.  En Grecia sufre la gente", ha recordado Tsipras, "especialmente los mayores, y queremos proteger sus derechos y sus pensiones. Nuestro objetivo es un acuerdo socialmente justo que ponga la carga sobre quienes pueden soportarla y no sobre los pensionistas y los trabajadores, una vez más".

"Nos pidieron firmar algo que hemos rechazado, y por eso hemos convocado un referéndum, porque era un ultimátum inaceptable. Nuestra única salida fue convocar a la gente. Querían que dijéramos sí a todo y nos convirtiéramos en cómplices", ha explicado Tsipras.

"El 'no' no es un eslogan, es buscar una mejor solución tras el domingo y ver cómo va a vivir la gente al día siguiente", ha afirmado. "No es un conflicto con Europa. Han mentido a sabiendas, los que dicen que el 'no' significa abandonar el euro. No, no significa ruptura con Europa, sino volver a la Europa de los valores. El 'no' significa más fuerza para una solución a la deuda, para presionar a los acreedores y no destruir la unidad europea. El 'no' significa presión para negociar para los más pobres. Es un no a un acuerdo que castiga el pueblo que sufre por estas políticas".

"Griegos, sé lo que significa, y me comprometo a que estas dificultades sean temporales. Algunos dicen que tengo un plan secreto si el pueblo vota no, que Grecia sale de Europa. Es mentira. Grecia seguirá en la zona del euro. Yo fui candidato a la Comisión Europea y quería que se pararan los programas de austeridad que han fallado. Europa debe parar de comportarse así".

"Desde mi corazón pido serenidad, y os aseguro que esta situación no durará siempre", ha asegurado Tsipras: "Los salarios y las pensiones no desaparecerán. El dinero que ha salido de Grecia no se perderá. Tomaremos decisiones tras el referéndum. Os pido que digáis 'no', un 'no' para buscar una solución viable para Grecia".

Y ha sentenciado: "Es nuestra responsabilidad por nuestros hijos y nuestro deber para la historia".

Fuente: 'eldiario.es/internacional/Tsipras-mantiene-referendum-Europa-valores_0_404560159.html'


La derecha alemana, dispuesta a bloquear Grecia si no se van Tsipras y Varoufakis






Grecia no recibirá un centavo en nuevos préstamos de rescate de la zona euro, mientras Alexis Tsipras y Yanis Varoufakis permanezcan en el poder, porque Alemania bloqueará cualquier acuerdo de ese tipo independientemente del resultado del referéndum del próximo domingo.

Así lo ha asegurado a The Times uno de los políticos más influyentes de Europa, aunque el periódico británico no revela su nombre. "Hoy en día nos preguntamos, ¿confiamos en Tsipras y Varoufakis? La respuesta es clara para todas las partes: no", afirma el influyente conservador alemán.

Según ha recordado este político, el Parlamento alemán podría vetar o bloquear cualquier nuevo programa de rescate y aseguró que hay un “montón de colegas” del CDU/CSU que votarían en contra de la solicitud de Varoufakis y Tsipras.

El político alemán afirmó también que “vamos a hacer todo lo posible para conseguir un sí” en el referéndum y luego se necesitará “un nuevo gobierno técnico” como condición previa para un nuevo rescate de la UE, en el que se incorporarían diputados de Syriza, pero del ala moderada, para evitar nuevas elecciones.

The Times afirma que ya hay conversaciones secretas en las que participan el presidente del Parlamento Europeo, el socialista Marin Schulz, e incluso Alexis Tsipras, a quien se considera moderado.

En el caso de que gane el no y Syriza siga manteniendo las riendas del poder, “se acabó”, afirma el político alemán: Grecia tendría que abandonar el euro tras el impago de los préstamos del BCE el 20 de julio. “Hablaremos de ayuda humanitaria, pero no de un rescate adicional”, añade.


Fuente: 'elboletin.com/internacional/118953/varoufakis-tsipras-derecha-alemana-bloqueo.html'


La Ley Mordaza, vista con Orgullo y Satisfacción


Si una portada con dos príncipes haciendo el amor se tradujo en 2007 en una multa para sus dos autores, ¿qué puede provocar una portada como la que publicamos este mes, con aquellos mismos príncipes convertidos en reyes? Le damos la bienvenida a las Leyes Mordaza como mejor sabemos: haciendo (con perdón) lo que nos da la puta gana.






Así comienza el último número de Orgullo y Satisfacción. Nada mejor que recuperar la ya famosa portada de El Jueves, en su número de julio de hace ahora 8 años, y que supuso el secuestro de la revista, en una decisión propia de un régimen con serias deficiencias democráticas. Estos son otros trabajos que vienen este mes en la publicación digital.

















El mayor exterminio de gorriones de la historia: un fiasco en la China de Mao






En 1958, en el 'Gran Salto Adelante', con el que Mao Tse-tung pretendía transformar a China en una potencia económica, la agricultura era el principal sector del país. Las autoridades consideraron que uno de los principales enemigos de las cosechas de arroz eran los gorriones que, a millones, se alimentaban en sus campos.

Según los datos que manejaba el régimen, cada gorrión se comía más de 4 kilos de arroz al año, por lo que por cada millón de pájaros muertos habría arroz para alimentar a 60.000 personas. Sin consultar a experto alguno, Mao les declaró la guerra y ordenó su exterminio.

En la matanza participó toda la población con diversos procedimientos como cepos, trampas, y lanzamientos de hondas o venenos. Uno de los más utilizados entrañaba una particular crueldad: evitar que se posasen a descansar asustándolos hasta la que morían por agotamiento o golpeados por el suelo. La entrega de la población logró exterminarlos en pocos días, y se lanzaron loas ante tanta eficacia.

La siguiente cosecha de arroz demostró que el resultado había sido catastrófico: los insectos y las langostas se encargaron de arruinar la cosecha, lo que originó una hambruna bíblica que mató a unos 30 millones de personas. Un año después, el gobierno introdujo en secreto 200.000 gorriones de Rusia para arreglar el desaguisado ecológico de los lumbreras de Mao.









Jürgen Habermas, filósofo alemán: el gobierno de los banqueros


La discutible actuación del Gobierno griego no suaviza un ápice el escándalo de que los políticos de Bruselas y Berlín se nieguen a tratar a sus colegas de Atenas como políticos. Aunque tienen la apariencia de políticos, solo se permiten hablar en su condición económica de acreedores (Jürgen Habermas)


Ilustración: Pawel Kuczynski



La última sentencia del Tribunal de Justicia Europeo [que permite al Banco Central Europeo comprar deuda soberana para combatir la crisis del euro] arroja una luz hiriente sobre la fallida construcción de una unión monetaria sin unión política. Todos los ciudadanos tuvieron que agradecer en el verano de 2012 a Mario Draghi, presidente del BCE, que con una sola frase [“haré lo necesario para sostener el euro”] salvara su moneda de las desastrosas consecuencias de un colapso que parecía inminente.

Sacó las castañas del fuego al Eurogrupo al anunciar que, de ser necesario, compraría deuda pública en cantidad ilimitada. Draghi tuvo que dar un paso al frente porque los jefes de Gobierno eran incapaces de actuar en el interés común de Europa; todos estaban hipnotizados, presos de sus respectivos intereses nacionales. En aquel momento, los mercados financieros reaccionaron, relajando la tensión, frente a una única frase, a la frase con la que el jefe del BCE simuló una soberanía fiscal que no poseía en absoluto.

Porque, ahora como antes, son los bancos centrales de los Estados miembros los que en última instancia avalan los créditos. El Tribunal Europeo no ha podido refrendar esta competencia en contra del texto literal de los tratados europeos; pero las consecuencias de su sentencia llevan implícito que el BCE, con escasas limitaciones, puede cumplir el papel de prestamista de última instancia.

El tribunal ha bendecido una acción salvadora que no se ajusta del todo a la constitución, y el Tribunal Constitucional alemán secundará esa sentencia añadiendo las sutilezas a las que nos tiene acostumbrados. Uno tendría la tentación de afirmar que los guardianes del derecho de los tratados europeos se ven obligados a forzarlo, aunque sea indirectamente, para mitigar, caso por caso, las consecuencias indeseadas de los fallos de construcción de la unión monetaria. Defectos que solo pueden corregirse mediante una reforma de las instituciones, como juristas, politólogos y economistas llevan años demostrando.

La unión monetaria seguirá siendo inestable en tanto que no sea completada por la unión bancaria, fiscal y económica. Pero esto significa, si no queremos declarar con todo descaro que la democracia es un mero decorado, que la unión monetaria debe desarrollarse para convertirse en una unión política. Aquellos acontecimientos dramáticos de 2012 explican por qué Draghi nada contra la corriente de una política miope, cabría decir insensata.

Estamos otra vez en crisis con Atenas porque a la canciller alemana, ya en mayo de 2010, los intereses de los inversores le importaban más que una quita de la deuda para sanear la economía griega. En este momento se ha puesto en evidencia otro déficit institucional. El resultado de las elecciones griegas representa el voto de una nación que se defiende con una mayoría clara contra la tan humillante como deprimente miseria social de la política de austeridad impuesta al país. El propio sentido del voto no se presta a especulaciones: la población rechaza la prosecución de una política cuyo fracaso ha experimentado de forma drástica en sus propias carnes.

Investido de esta legitimación democrática, el Gobierno griego ha intentado inducir un cambio de política en la eurozona. Y ha tropezado en Bruselas con los representantes de otros 18 Gobiernos, que justifican su rechazo remitiendo fríamente a su propio mandato democrático. Recordemos los primeros encuentros, cuando los novicios, que se presentaban de forma prepotente llevados por el arrebato de su triunfo, ofrecían un grotesco espectáculo de intercambio de golpes con los residentes, que reaccionaban a medias de forma paternalista, a medias de forma despectiva y rutinaria: ambas partes insistían como papagayos en que habían sido autorizadas cada una por su 'pueblo' respectivo.

La comicidad involuntaria de su estrecho pensamiento nacional-estatal expuso con la mayor elocuencia ante la opinión pública europea qué es lo que realmente hace falta: formar una voluntad política ciudadana común en relación con las trascendentales debilidades políticas en el núcleo europeo.

Las negociaciones para llegar a un acuerdo en Bruselas se gripan porque ambas partes culpan de la esterilidad de sus negociaciones no a los fallos de construcción de procedimientos e instituciones, sino a la mala conducta de sus socios. El acuerdo no fracasa por unos cuantos miles de millones de más o de menos, ni siquiera por uno u otro impuesto, sino únicamente porque los griegos exigen hacer posible que la economía y la población explotada por élites corruptas tengan la posibilidad de volver a ponerse en marcha con una quita de la deuda o una medida equivalente; por ejemplo, una moratoria de los pagos vinculada al crecimiento.

Los acreedores, por el contrario, no cejan en el empeño de que se reconozca una montaña de deudas que la economía griega jamás podrá saldar. Es indiscutible que una quita de la deuda será irremediable, a largo o a corto plazo. No obstante, los acreedores insisten en el reconocimiento formal de una carga que de hecho es imposible pagar. Hasta hace poco mantenían incluso la exigencia, literalmente fantástica, de un superávit primario superior al 4%. Es verdad que esta demanda se ha rebajado al 1%, que tampoco es rea­lista; pero, hasta el momento, el intento de llegar a un acuerdo, del que depende el destino de la Unión Europea, ha fracasado por la exigencia de los acreedores de sostener una ficción.

Naturalmente, los 'países donantes' tienen razones políticas para sostenerla, ya que a corto plazo eso permite demorar una decisión desagradable. Temen, por ejemplo, un efecto dominó en otros países deudores; y Angela Merkel tampoco está segura de su propia mayoría en el Bundestag. Pero está fuera de toda duda la necesidad de revisar una política equivocada a la luz de sus consecuencias contraproducentes.

Por otro lado, tampoco se puede culpar del desastre solo a una de las partes. No puedo juzgar si a las maniobras tácticas del Gobierno griego subyace una estrategia meditada, ni qué hay que atribuir a imposiciones políticas, qué a la inexperiencia o a la incompetencia de los negociadores. Estas difíciles circunstancias impiden explicar por qué el Gobierno heleno pone difícil incluso a sus simpatizantes discernir un rumbo en su errático comportamiento. No se observa ningún intento razonable de construir coaliciones; no se sabe si los nacionalistas de izquierda tienen en mente una idea un tanto etnocéntrica de la solidaridad e impulsan la permanencia en la eurozona solo por razones de astucia, o si su perspectiva va más allá del Estado nación.

La exigencia de una quita de la deuda, bajo continuo de sus negociaciones, no basta para despertar en la parte contraria la confianza de que el nuevo Gobierno va a ser diferente, de que actuará con mayor energía y responsabilidad que los Ejecutivos clientelistas a los que ha sustituido. Tsipras y Syriza hubieran podido desarrollar el programa reformista de un Gobierno de izquierda y “presentárselo” a sus socios de negociación en Bruselas y Berlín.

La discutible actuación del Gobierno griego no suaviza un ápice el escándalo de que los políticos de Bruselas y Berlín se nieguen a tratar a sus colegas de Atenas como políticos. Aunque tienen la apariencia de políticos, solo se permiten hablar en su condición económica de acreedores. Esa transformación en zombis busca presentar la dilatada situación de insolvencia de un Estado como un suceso apolítico propio del derecho civil, un suceso que podría dar lugar al ejercicio de acciones ante un tribunal. Pues de este modo es tanto más fácil negar una corresponsabilidad política.

Merkel embarcó desde el principio al Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus dudosas maniobras de rescate. El FMI tiene competencias sobre las disfunciones del sistema financiero internacional; como terapeuta, vela por su estabilidad y, por tanto, actúa en el interés conjunto de los inversores, en especial de los inversores institucionales. Como miembros de la troika, las instituciones europeas también se funden con este actor, de tal modo que los políticos, en la medida en que actúen en esta función, pueden retirarse al papel de agentes que se rigen estrictamente por normas y a los que no se les pueden exigir responsabilidades.

Esa disolución de la política en la conformidad con los mercados puede explicar la desvergüenza con la que los representantes del Gobierno federal alemán, todos ellos personas sin tacha moral, niegan su corresponsabilidad política en las devastadoras consecuencias sociales que han aceptado, en tanto que líderes de opinión en el Consejo Europeo, como consecuencias de la imposición de un programa neoliberal de austeridad.

El escándalo dentro del escándalo es la obcecación con la que el Gobierno alemán percibe su papel de liderazgo. Alemania debe el impulso inicial para su despegue económico, del que todavía se alimenta hoy, a la generosidad de las naciones acreedoras que en el Tratado de Londres de 1954 condonaron más o menos la mitad de sus deudas.

Pero no se trata de una puntillosidad moral, sino del núcleo político: las élites políticas de Europa no pueden seguir ocultándose de sus electores, escamoteando incluso las alternativas ante las que nos sitúa una unión monetaria políticamente incompleta. Son los ciudadanos, no los banqueros, quienes tienen que decir la última palabra sobre las cuestiones que afectan al destino europeo.


Jürgen Habermas, filósofo alemán: 'internacional.elpais.com/internacional/2015/06/26/actualidad/1435340365_023707.html'


Un cordel de plomada de albañil para una simetría perfecta






Hay fotografías temporales y fotografías intemporales. Las segundas acaban en el fondo de la carpeta de gomas y de vez en cuando aparecen flotando, como el cadáver de un ahogado, en la superficie de tu memoria. He aquí una de carácter intemporal, pensada para obsesivos del orden.

No es que cada gorra se encuentre en su sitio, es que se ha cosificado también a las cabezas para que permanezcan inmóviles hasta nueva orden. Ahí tienen, en una formación impecable, a unos cuantos militares chinos al que un oficial intenta colocar de forma, si cabe, más armónica. Para ello, se ha valido de un cordel que recuerda al utilizado por los albañiles cuando levantan un muro.

Observen el mimo con el que toma entre sus manos uno de los ladrillos y ajusta su posición para que no desentone del conjunto. ¿Qué desórdenes intestinos no guardará ese Ejército para verse obligado a construir esa apariencia externa? El equilibrio nos gusta, estamos a favor de él, somos gente de orden, que es lo que suele decirse, en fin. Pero llevado a sus últimos extremos, el orden de cordel y plomada, podríamos decir, nos da un poco de miedo porque no sabemos lo que late bajo su amable rostro.

Significa que esta foto, sin que se aprecie en ella ningún elemento espeluznante, es la imagen del horror. Si los oficiales son capaces de tratar a los soldados de este modo en público, qué no serán capaces de hacerles en privado. Y al revés: si los soldados se dejan humillar de este modo al aire libre, qué no se dejarán hacer en la intimidad del cuartel. Cuando huele demasiado a lejía, se ha cometido un crimen.


Juan José Millás: 'elpais.com/elpais/2015/05/08/eps/1431117398_998007.html'


30/6/15

Viñetada amordazada

































































































Joseph E. Stiglitz: "La UE solo desea que caiga el (incómodo) Gobierno de Tsipras"


La UE desea que caiga Alexis Tsipras, porque resulta muy incómodo que en Grecia haya un Gobierno contrario a las políticas que han contribuido al aumento de las desigualdades y decidido a controlar el poder del dinero (Joseph E. Stiglitz)





Las rencillas actuales en Europa pueden parecer el desenlace inevitable del amargo enfrentamiento entre Grecia y sus acreedores. En realidad, los dirigentes europeos están empezando a mostrar verdaderamente por qué se pelean: por el poder y la democracia, mucho más que por el dinero y la economía.

Los resultados económicos del programa que la troika impuso a Grecia hace cinco años han sido terribles, con un descenso del 25% del PIB nacional. La tasa de desempleo juvenil alcanza ya el 60%. No se me ocurre ninguna otra depresión en la historia que haya sido tan deliberada y haya tenido consecuencias tan catastróficas.

Sorprende que la troika se niegue a asumir la responsabilidad de todo eso y no reconozca que sus previsiones y modelos estaban equivocados. Pero todavía sorprende más ver que los líderes europeos no han aprendido nada. La troika sigue exigiendo a Grecia que alcance un superávit presupuestario primario del 3,5% del PIB en 2018.

Economistas de todo el mundo han dicho que ese objetivo es punitivo, porque los esfuerzos para lograrlo producirán sin remedio una crisis aún más profunda. Es más, aunque se reestructure la deuda griega hasta extremos inimaginables, el país seguirá sumido en la depresión si sus ciudadanos votan a favor de las propuestas de la troika en el referéndum convocado para este fin de semana.

En la tarea de transformar un déficit primario inmenso en un superávit, pocos países han conseguido tanto como Grecia en estos últimos cinco años. Y aunque los sacrificios han sido inmensos, la última oferta del Gobierno era un gran paso hacia el cumplimiento de las demandas de los acreedores.

Hay que aclarar que casi nada de la enorme cantidad de dinero prestada a Grecia ha ido a parar allí. Ha servido para pagar a los acreedores privados, incluidos los bancos alemanes y franceses. Grecia no ha recibido más que una miseria, y se ha sacrificado para proteger los sistemas bancarios de esos países. El FMI y los demás acreedores no necesitan el dinero que reclaman. En circunstancias normales, lo más probable es que volvieran a prestar ese dinero recibido a Grecia.

Pero repito que lo importante no es el dinero, sino obligar a Grecia a ceder y aceptar lo inaceptable: no solo las medidas de austeridad, sino otras políticas regresivas y punitivas. ¿Por qué hace eso Europa? ¿Por qué los líderes de la UE se oponen al referéndum y se niegan a prorrogar unos días el plazo para que Grecia pague al FMI? ¿Acaso la base de Europa no es la democracia?

En enero, los griegos eligieron un Gobierno que se comprometió a terminar con la austeridad. Si Tsipras se limitara a cumplir sus promesas, ya habría rechazado la propuesta. Pero quería dar a los griegos la posibilidad de opinar sobre una cuestión tan crucial para el futuro bienestar del país. Esa preocupación por la legitimidad popular es incompatible con la política de la eurozona, que nunca ha sido un proyecto muy democrático.

Los Gobiernos miembros no pidieron permiso a sus ciudadanos para entregar su soberanía monetaria al BCE; solo lo hizo Suecia, y los suecos dijeron no. Comprendieron que, si la política monetaria estaba en manos de un banco central obsesionado con la inflación, el desempleo aumentaría.

Lo que estamos presenciando ahora es la antítesis de la democracia. Muchos dirigentes europeos desean que caiga el gabinete de izquierdas de Alexis Tsipras, porque resulta muy incómodo que en Grecia haya un Gobierno contrario a las políticas que han contribuido al aumento de las desigualdades en los países avanzados y decidido a controlar el poder de la riqueza. Y creen que pueden acabar con él obligándole a aceptar un acuerdo contradictorio con su mandato.

Es difícil aconsejar a los griegos qué votar. Ninguna alternativa será fácil, y ambas son arriesgadas. Un 'sí' significaría una depresión casi interminable. Quizá un país agotado y empobrecido pueda obtener, por fin, el perdón de la deuda; quizá entonces pueda recibir ayuda del Banco Mundial, en esta década o la siguiente.

En cambio, el 'no' podría permitir que Grecia, con su sólida tradición democrática, se haga cargo de su destino. Entonces los griegos podrían tener la oportunidad de construir un futuro, aunque no tan próspero como el pasado, sí mucho más esperanzador que el inadmisible tormento actual.

Yo sé lo que votaría.


Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía: 'elpais.com/elpais/2015/06/30/opinion/1435673431_015482.html'


Cinco historias reales con la Ley Mordaza como fondo del paisaje


Son miles las que se podrían contar, pero estas cinco sencillas historias retratan de una manera bastante aproximada el inquietante panorama que envolverá muchas situaciones que se darán en las calles de este país a partir de este miércoles 1 de julio, con la entrada en vigor de la Ley Mordaza.




Carmen baja del cercanías que la lleva de Leganés a Madrid escuchando música por los auriculares al tiempo que, de forma minuciosa, desplaza su dedo por el teléfono móvil. Carmen parece leer y escribir algo interesante en la pantalla mientras espera la conexión de metro. Carmen viene de una ciudad dormitorio y va hasta una plaza de la capital desde la que Pablo tuitea que unas cuarenta personas debaten sobre si acampar o no esa noche a dormir. Podríamos coger unos sacos, unas esterillas y quedarnos, dice alguno de los cuarenta, casi todos jóvenes, que se observan las caras, todas nuevas, en círculo. A Alba, Pablo y los demás no los une su amor por el camping, sino una situación vital similar, unas expectativas parecidas de futuro y una lectura política de lo que está ocurriendo en su país. “Lo llaman democracia y no lo es”, corean algunos de los cuarenta tras decidir que van a quedarse. Celebración de manifestación sin autorización, multa de hasta 600 euros para los participantes y convocantes.

Ángel vive en el barrio de La Viña. Esperanza, una vecina de dos calles más abajo, con dos hijos menores de edad, lleva tres años en paro y no puede hacer frente al pago de la hipoteca que le concedió el Banco Santander. Es amiga de la familia de Ángel de toda la vida y esta misma mañana van a desahuciarla. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Cádiz se organiza para evitar el desahucio. Ángel y otras 20 personas se han citado en el portal de la casa de Esperanza para sentarse y, de forma pacífica, impedir el paso de la policía. Obstruir a cualquier autoridad el ejercicio de sus funciones, multa de hasta 30.000 euros.

Abdoulaye ha llegado a la frontera de Ceuta. Después de varios meses de viaje desde Senegal, consigue tocar territorio español. La legislación internacional de Derechos Humanos impide las devoluciones en caliente, pero la Guardia Civil, tras golpearlo, como recogen las cámaras, lo expulsa al otro lado de la frontera con Marruecos. La Ley de Seguridad Ciudadana regula las devoluciones ‘en caliente’ de los inmigrantes que sean detectados cuando intenten entrar en Ceuta y Melilla irregularmente. A pesar de la legislación sobre DDHH, ningún Guardia Civil podrá ser imputado, como pasaba hasta ahora.

Virginia, Hernán, Sonia y Nacho son miembros de Greenpeace y participan en una protesta pacífica en defensa del medio ambiente. Se descuelgan de la pared de la central nuclear de Cofrentes, situada desde 1984 junto al río Júcar, en la provincia de Valencia. Realizan una pintada: “Peligro Nuclear”. Al bajar, los espera la Guardia Civil, que, como en otras acciones parecidas, procede a su detención. Esta vez, cuando su caso llegue a juicio no pasará como en acciones anteriores en las que, tras demostrarse que no se produjeron daños ni hubo violencia, quedan libres de delito. Reuniones o manifestaciones no comunicadas o prohibidas en lugares que tengan la consideración de infraestructuras críticas como centrales nucleares, multa de hasta 600.000 euros.

En una manifestación en Madrid, policías sin la identificación visible ordenan a un foto periodista identificarse mediante su DNI. El periodista, grabando la escena, le pide al mando policial conocer su número de placa antes de enseñar su documento de identidad. En ese momento, uno de los policías que lo rodean le golpea la cámara que cae al suelo y posteriormente el brazo, antes de llevárselo detenido. La escena es, a su vez, grabada por un manifestante con teléfono móvil, que rápidamente difunde lo que ha pasado por redes sociales. Negativa a identificarse, multa de hasta 30.000 euros. Falta de respeto a la autoridad, multa de hasta 600 euros. Uso no autorizado de imágenes de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, multas de hasta 30.000 euros.







Fuente: 'lamarea.com/2015/06/25/ley-mordaza-en-cinco-historias-reales/'


Joseph Stiglitz, Nobel de Economía: "Las condiciones impuestas a Grecia son indignantes"






Las naciones europeas acreedoras "son las culpables" de la crisis griega y las condiciones que imponen al gobierno de Atenas son "indignantes". Así resume el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, la crisis económica que sacude a Europa estos días, en declaraciones a BBC Mundo. Stiglitz ha sido una de las voces más críticas frente a la ortodoxia imperante en los gobiernos de las grandes capitales europeas y en las entidades financieras internacionales.

El Ejecutivo griego ha dicho que objeta esas condiciones impuestas para que se siga extendiendo ayuda financiera a su país, que no cumplirá con un pago de su deuda antes de su vencimiento este martes y que someterá a referéndum el próximo 5 de julio la aceptación o no de las demandas europeas.

Muchos creen que la situación actual podría ser la antesala de la salida griega del euro. Desde la Unión Europea aseguran que han hecho enormes esfuerzos para llegar a un acuerdo con Grecia que permita extender la ayuda financiera a esa nación y así se evite el colapso de su sistema económico.

Stiglitz alega, en cambio, que Grecia puede obtener buenas lecciones acerca del camino que debe seguir para recuperarse de la profunda crisis económica por la que atraviesa de la decisión de Argentina en 2001 de declarar el default sobre su deuda externa.

Grecia tiene hasta el martes para cumplir con un pago al FMI. ¿Hay todavía alguna posibilidad de un acuerdo que evite un default de Grecia? 

Es concebible que el resto de Europa y Alemania despierten y se den cuenta de que sus exigencias a Grecia son absolutamente indignantes. Es concebible, aunque muy poco probable. La exigencia [por parte de los acreedores] de que Grecia llegue a un superávit fiscal de 3.5% antes de 2018 es una garantía de que el país seguirá experimentando una depresión.

Para mi es obvio que la austeridad ha fracasado. El pueblo griego fue el primero en decir: 'Nos negamos a renunciar a nuestra democracia y aceptar esta tortura de Alemania'. Pero con suerte, otros países, como España y Portugal, dirán lo mismo.

Al igual que Argentina, Grecia declaró un "corralito" bancario y ahora discute si sigue el camino de Buenos Aires, que en 2001 optó por el cese de pagos más grande de la historia. ¿Hay alguna enseñanza para Grecia de lo que pasó en Argentina?

Me parece que hay una importante lección a partir del éxito de Argentina. Después del default, Argentina empezó a crecer a una tasa del 8% anual, la segunda más alta en el mundo después de China. Estuve en Argentina y vi el éxito que tuvo, y lo que hizo para los estándares de vida.

La experiencia argentina prueba que hay vida después de una restructuración de deuda, y después de dejar un sistema cambiario. El euro fue solo parcialmente exitoso por ocho años. Fue un experimento corto, en mi opinión, fracasado, a menos que cambien dramáticamente lo que están haciendo.

Usted ha dicho que las exigencias de Europa para un nuevo rescate financiero a Grecia son un "ataque a la democracia" de ese país. ¿No ignora eso de alguna manera la culpa que puede haber tenido Grecia misma para llegar a esta situación?

Aunque Grecia tiene algo de culpa por la situación (que llevó a sus problemas fiscales descubiertos en 2010), la desastrosa situación que se experimenta desde entonces es responsabilidad de la Troika. Piense en lo que habría pasado si en 2010 Grecia y los países europeos hubiesen intentado acordar un plan de deuda que hubiera permitido a Atenas recuperar la senda del crecimiento. Hubieran podido escoger eso.

Espero que esta crisis ayude a cambiar la manera como el mundo enfrenta las crisis de deuda soberana de los países. Cada país tiene una ley de bancarrotas, pues sabe que los individuos necesitan una nueva oportunidad, que a veces los prestamistas ofrecen demasiados préstamos y la gente a veces acepta demasiado dinero prestado. Eso pasa también con los países.

Estados Unidos, reflejando los intereses de los grandes prestamistas que quieren usar la fuerza bruta, no quiere tener ese marco legal internacional. Será difícil, pero no imposible, llegar a un sistema semejante sin la cooperación de Estados Unidos.


Crowdfunding para la deuda de Grecia, con 'recompensas' por las aportaciones






Reunir 1.600 millones de euros hasta el próximo mes de agosto a base de aportaciones de la ciudadanía europea, mediante el ya conocido método crowdfunding a través de las redes sociales, para ayudar a Grecia a pagar su deuda.

Este es el enorme reto que se han propuesto con la campaña 'Greek Bailout Fund' (Fondo de Rescate Griego), una iniciativa aparecida este lunes en internet y que ya ha empezado a recoger las primeras respuestas de los ciudadanos.

Las personas que decidan realizar aportaciones, que pueden ser desde 3 euros, recibirán a cambio determinados 'regalos' por su solidaridad. Así, quienes ingresen esta cantidad recibirán una postal enviada desde Atenas por el primer ministro griego, Alexis Tsipras.

Las personas que aporten 6 euros tendrán como recompensa una ensalada griega con queso, mientras las que ingresen 10 euros recibirán una pequeña botella de Ouzo, un conocido licor griego hecho a base de uvas y anís con sabor a regaliz. Las siguientes aportaciones son de 25 euros, con botella de vino griego, y de 160, con una cesta variada de productos de alimentación.

Las aportaciones más elevadas empiezan a partir de 5.000 euros, con un 'premio' de una semana de vacaciones en Atenas para dos personas con todos los gastos pagados. Y quienes decidan aportar un millón de euros, "personas de buen corazón", como las llama, recibirán "una gran cantidad de gratitud por parte de los ciudadanos de Europa, y en particular del pueblo griego", se lee en la web.






Ejercicios físicos y algo de yoga para dos (pequeñas) criaturas


El ejercicio físico suele ser siempre saludable. Por ello, este padre enseña a su pequeña cómo iniciarse en estas prácticas para mantener un cuerpo elástico... Algo parecido hace una chihuahua, siguiendo las instrucciones de su profesor 'particular' de yoga.






Otro pequeño animal en clase de yoga...






Carta de un cura a los obispos: "¿Cómo os habéis callado ante tanto desahucio?"


¿Cómo habéis llegado a callaros ante tantas familias desahuciadas? ¿Cómo no os habéis desgañitado desde la Cope o desde 13-TV contra la reforma de la Constitución que pone por delante de las personas el pagar las deudas? Necesitamos obispos creyentes y casi suicidas, dispuestos a soportar los golpes de los señores del dinero (Emiliano Calle Moreno)





Queridos hermanos obispos: He leído y releído la Instrucción Pastoral 'Iglesia, servidora de los pobres', y me ha gustado, pero no mucho. Creo que en ese documento se mezclan muchas cosas: la crisis económica, el empobrecimiento espiritual y otras viejas cantinelas episcopales que reflejan una visión bastante negativa del mundo moderno.

A los curas con los que me relaciono les ha gustado mucho y estaban alegres, pero a mí no me ha gustado tanto. Y me imagino que a las víctimas y a los maltratados por la crisis económica tampoco les habéis dicho mucho que les refuerce la esperanza.

Os hablo como a hermanos con los que estoy muy implicado en muchas cosas. No me toméis como un extraño que se mete en vuestra vida. Yo sólo pretendo ayudar. Yo quiero deciros, hermanos obispos, que soy un cura de 70 años que trabajo en la Parroquia de Santa Bibiana del Cruce de Villaverde en Madrid.

A mí me parece que la mayoría de los políticos no entienden nada. Pero, perdonad, pienso que la mayoría de los obispos, tampoco. Por eso a la hora de valorar las cosas que ocurren, se os ve como perdidos, dando palos de ciego, a veces, derramando sospechas o condenas contra lo nuevo que no controláis.

Tampoco sabéis bien por qué estáis perdiendo adhesiones a riadas. A veces decís que es que el mundo se ha ido haciendo cada vez más laicista, más ateo, más indiferente. Pero yo creo que no es eso sólo. Se nos va la gente y hemos hecho una iglesia tan poco valorada, como los políticos y los banqueros, porque seguimos con hábitos viejos.

Empiezo por deciros que el enemigo a combatir es la omnipotencia del dinero, la tiranía de los Mercados, la desvergüenza de los fondos de inversión, las plataformas al servicio de los especuladores, las doctrinas que los sustentan, los agentes sociales que los predican, entre otros muchos, la Cope, 13-Tv, y gran parte de la Iglesia.

Los señores del dinero han metido en la cabeza de montones de ciudadanos, incluidas las de muchos obispos, que se puede desahuciar a un pobre que no paga; que el Banco de Europa puede prestar dinero a los bancos para que hagan negocio pero no puede prestar dinero a los gobiernos para que saquen de apuros a sus gentes.

¿A quién apoya la Iglesia española y la Europea? ¿A quién apoya el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Troika, el Parlamento Europeo y todas las instituciones de la Unión Europea bajo la égida de la Derecha Europea? ¿A quién apoyan? Han convertido a la Unión Europea en una porquería que a millones de pobres les produce nauseas.

¿Cómo habéis llegado a callaros ante tantas familias desahuciadas? ¿Cómo no habéis gritado que están antes las personas con sus necesidades que la avaricia de los prestamistas? ¿Cómo no os habéis desgañitado desde la Cope o desde 13-Televisión contra la reforma de la Constitución que pone por delante de las personas el pagar las deudas?

¿En qué evangelio cabe eso? ¿Cómo no habéis defendido a los enfermos de hepatitis C frente a la rapiña de una empresa comercializadora que juega con la vida de las personas para forrarse? Defender a los pobres no es meterse en política. Es evangelio puro. ¿No queréis colaborar en pararles los pies a esas gentes del poder económico? Pues decidme entonces para qué quieren los pobres nuestra Iglesia.

Yo comprendo que para vosotros esa lucha es muy difícil. Es un cambio muy grande en vuestra trayectoria vital y en vuestros planes. Supondrá un riesgo muy grande, incluso, de muerte. Pensadlo bien antes de meteros. Os van a triturar desde vuestra Cope y desde vuestra 13-Televisión y desde todas la emisoras y periódicos amigos hasta ese momento.

Los señores obedientes al dinero y hasta ahora amigos vuestros, armarán una escandalera contra vosotros. Os acusarán de haberos convertido a la Teología de la Liberación, de haberos vuelto comunistas, bolivarianos, antisistema y otras lindezas parecidas, pero entonces los sufridos ciudadanos estaremos contentos porque hemos encontrado por fin a unos obispos que valen la pena. Necesitamos obispos creyentes y casi suicidas, dispuestos a soportar los golpes de los señores del dinero.

Desde el sermón de Montesinos en La Española hasta la Revolución Francesa hubo un caminar del mundo hacia el reconocimiento de los derechos humanos. Para vergüenza nuestra, muchos eclesiásticos de altura se opusieron, pero el mundo continuó caminando. Ahora estamos empezando otro nuevo caminar: vamos a poner a los seres humanos por encima de los mercados y del dinero. Nuestro mundo está empezando esa andadura.

Hermanos obispos: perdonad si en algo os he ofendido. Juro que no era esa mi intención. Sólo os digo las cosas que siento, con todo el cariño del mundo y con toda la claridad con que sé explicarme. Si os sirven, bien. Si no os sirven, las tiráis s a la papelera. Sólo os digo que están escritas con muy buena voluntad. Nada más. Un saludo hermano y solidario.


Carta abierta a los obispos del sacerdote madrileño Emiliano Calle Moreno (extracto): 'http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2015/06/26/emiliano-calle-como-habeis-llegado-a-callaros-ante-tantas-familias-desahuciadas.shtml'


29/6/15

Reflexiones sobre Grecia: "Sobran los líderes que solo piensan dentro de unos dogmas"


Reflexiones sobre la situación que atraviesa Grecia de dos periodistas honestos: Soledad Gallego-Díaz e Iñaki Gabilondo, en la cadena Ser.





Finalmente, la Unión Europea parece haber hecho su elección. Entre todas las opciones posibles para tratar el problema griego ha elegido la que más riesgos entraña para toda la eurozona. Seguramente, los líderes europeos se sentirán satisfechos de su firmeza a la hora de imponer la ortodoxia. Pero la historia demuestra, una y otra vez, que cuando se plantean problemas serios, sobran los líderes que no saben pensar más que dentro de unos dogmas y que se requieren políticos con grandeza y con coraje. No se puede decir que abundaran este fin de semana en Bruselas.

Es posible que nos digan que no había otra opción. Pero si hay algo que los ciudadanos debemos saber, sin la menor duda, es que siempre hay opciones, que siempre es y ha sido posible alterar el cauce de las cosas, con inteligencia y con decisión. En otras crisis, Europa no perdió los estribos. En esta, sí.

Lo que se le ha planteado a Grecia en esta negociación no era inevitable: se podía haber elegido otra fórmula. Lo de este fin de semana es una opción libremente elegida por los dirigentes de la Unión Europea y ellos cargarán con la responsabilidad. No es posible exigir a Grecia que cargue con el mismo fardo porque la negociación ha sido siempre desigual: un coloso, la Unión, contra un pequeño país, empobrecido y agotado.

Quizás su gobierno sea obstinado, terco, pero en la raíz del problema no ha estado nunca exento de razones. No hay nada de lo que alegrarse hoy. Solo alimentar la pequeña esperanza de que todavía sea posible parar este alud.

Soledad Gallego-Díaz






La respuesta (perfecta) de un fotógrafo a un comentario homófobo de una cliente






Clinton Brentwood Lee, un fotógrafo especializado en bodas, recibió con inmensa alegría la noticia de la legalización del matrimonio homosexual en todo Estados Unidos, y para celebrarlo puso como foto de perfil en Facebook una de su empresa Brentwood Photography con el Arcoíris como fondo.

La imagen recibió varios 'me gusta', pero a una cliente no le pareció muy bien: "Saludos, Brentwood. Nos gustaría informarle de que ya NO vamos a requerir sus servicios para la boda. Mi prometido y yo apoyamos el matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer y no queremos que nuestro dinero se destine a personas o empresas que apoyan lo contrario. También me gustaría saber cómo podemos recuperar el anticipo que le dimos. Gracias".

Y Clinton les respondió amablemente: "Wow! No sé muy bien qué decir. Diría que me decepciona, pero creo que es algo bueno para mi empresa porque ahora nosotros tampoco queremos trabajar con vosotros. Y no es porque tengáis una opinión diferente; es porque, como no os gusta ni apoyáis el matrimonio gay, creéis que nadie debería disfrutarlo. Es como si a mí no me gusta el brócoli y exigiera que nadie en el mundo lo comiera. Si no estás a favor del matrimonio gay está bien; simplemente, no te cases con una mujer. En Brentwood Photography vemos el amor en todas sus formas".

Y añadía: "En lo que se refiere a su anticipo, espero que haya leído el primer punto del contrato que firmó y en el que se deja claro que no es recuperable. ¡Pero no te preocupes, no me lo voy a quedar! Después de esta conversación he decidido donar sus 1.500 dólares a GLAD [en inglés, siglas de Alianza de Gays y Lesbianas contra la Difamación], un grupo creado para ayudar y defender los derechos gays. Así que ¡déjame ser el primero en darte los gracias por tu donación y por tu apoyo a esta gran causa! No podría haberlo hecho sin tu dinero. Con amor, Brentwood".

La respuesta de Brentwood se ha compartido miles de veces por las redes sociales y lleva más de 70.000 'me gusta', lo que le ha servido para que su iniciativa haya aparecido en diversos reportajes publicados en la prensa local.






Podemos sobre Grecia: los acreedores solo buscan derrocar un Gobierno democrático


Reproducción del comunicado íntegro emitido por Podemos "ante la inmensa gravedad de la situación que vive Grecia tras la ruptura de las negociaciones por parte del Eurogrupo".





El pasado lunes, el Gobierno griego presentó una propuesta al Eurogrupo que incluía enormes concesiones y fue unánimemente recibida como sensata y viable. Los acreedores internacionales, encabezados por el FMI, no han aceptado que Grecia pague sus deudas mediante una subida de impuestos a las grandes fortunas griegas, como proponía el Gobierno de Syriza.

El FMI y sus socios han exigido que el Gobierno griego pague sus deudas subiendo el IVA de los alimentos básicos y bajando las pensiones. La Troika exige que se le pague, pero sólo acepta que se le pague con el dinero de las familias griegas más pobres; en lugar de reestructurar la deuda y lanzar un plan de inversiones para reactivar la economía, quieren seguir recortando los salarios y subirle la electricidad a las familias. En su afán de demostrar que no hay alternativa a la austeridad, los acreedores quieren imponer a Grecia las mismas medidas que han llevado al país al desastre. Para evitar la asfixia, seguir estrangulando la economía griega es justo lo que no hay que hacer.

Ante el ultimátum y el chantaje de los acreedores, el Gobierno griego ha reaccionado de manera ejemplar: dándole la palabra a la ciudadanía para que decida de manera democrática y soberana su propio futuro. A diferencia de lo que hizo el Gobierno de España en 2011 y 2012, el Gobierno griego se ha negado a violar el mandato popular que recibió de las urnas el pasado mes de enero.

Todos los intentos de coaccionar, amedrentar e influir en esa votación por parte de poderes no elegidos, y en especial por parte del Banco Central Europeo, dispuesto a asfixiar el sistema financiero griego para influir en el referéndum, constituyen una violación flagrante e inaceptable del principio democrático. Europa sin democracia no es Europa, y todos los demócratas deberían coincidir en la denuncia radical de estas injerencias y presiones. No hay democracia si gobiernan y deciden quienes no se presentan a las elecciones.

Con su intransigencia, los acreedores han demostrado que su principal interés no es resolver la crisis de la deuda griega, sino someter y derrocar un Gobierno democráticamente elegido para demostrar que no hay alternativa. Su ceguera es tal que están dispuestos a poner en riesgo la integridad y la estabilidad misma del sistema financiero y del proyecto europeo, exponiéndolo a ataques especulativos que sufrirán, en última instancia, el resto de países y sus ciudadanos. No nos cansaremos de repetirlo. Serán ellos los responsables de este desastre.

Syriza no es responsable de la tremenda crisis económica que afecta a Grecia. Fueron los gobiernos de Nueva Democracia y el PASOK, los aliados del PP y el PSOE, quienes falsearon las cuentas, entregaron la soberanía del país a la troika y legaron al Gobierno de Syriza una catástrofe económica y social que es necesario y urgente revertir.

Muchos actores internacionales (Francia, Italia, Estados Unidos...) se han desmarcado del dogmatismo de los acreedores y cientos de miles de personas a lo largo y ancho del planeta han expresado su solidaridad con el pueblo griego y su defensa del principio democrático.

Exigimos al Gobierno español y a las instituciones europeas que respeten la soberanía y la dignidad del pueblo griego, que garanticen que el referéndum se desarrolla en condiciones de plena libertad y normalidad, y que se respete la voluntad democrática del pueblo griego y sus derechos fundamentales, que han sido sistemáticamente violentados en los largos años de la austeridad.

Hoy en Europa hay dos campos enfrentados: la austeridad y la democracia, el gobierno del pueblo o el gobierno de los mercados y sus poderes no elegidos. Nosotros estamos con la democracia. Nosotros estamos con el pueblo griego.



Cuentas opacas de las Cortes con 200 millones que no aparecían en el Portal de Transparencia





El Congreso y el Senado no tienen que devolver el dinero que no gasta cada año en sus gastos corrientes, y lo van acumulando en lo que llaman fondo de remanentes. Se conocía su existencia, pero nadie sabía lo que guardaba porque no aparecía en el Portal de Transparencia de la institución. Ahora se ha sabido en lo acumulado podría ascender a unos 200 millones de euros.

Como cualquier institución pública, el Congreso de los Diputados tiene un presupuesto para pagar los gastos del año. Con una particularidad: no tiene que devolver el dinero que le sobra. De manera que, desde hace años, todo lo que no gasta lo acumula en una cuenta cuya cifra aproximada se conocía pero no constaba de forma oficial. No figuraba en documentos que los ciudadanos pudieran consultar, ni siquiera en el Portal de la Transparencia que estrenó hace unos meses.

La Cámara tiene ahorrados 87 millones que están a disposición de la Mesa, cuyas reuniones son semanales y secretas, y la cuenta de las Cortes Generales asciende a 66 millones. Se calcula que, con lo que tiene ahorrado el Senado, que también dispone del citado fondo, las Cámaras acumulan unos 200 millones.

Varias voces del Congreso defienden la existencia de este fondo. Primero porque es la Constitución la que fija que las Cortes son entidades económicamente autónomas. No tienen la obligación de devolver lo que le sobre al Estado, y el dinero que ahorran lo van acumulando en cuentas bancarias. Fuentes parlamentarias aseguran que Congreso y Senado estudian cómo podrían sacarle más utilidad al dinero acumulado.

El debate, en realidad, no estaba en la necesidad o no de esos fondos, sino en su opacidad. En el hecho de que, para conocer la cifra de lo que tenía ahorrado una institución como el Congreso, o como el Senado, había que ir preguntando y buscando papeles que no son de acceso público. Tras las reclamaciones recibidas, la institución se ha dignado publicarlas en su Portal de Transparencia.


Fuente: 'cadenaser.com/ser/2015/06/28/politica/1435526127_169381.html'


La 'izquierda' de Pablo Iglesias


Gracias a que la izquierda no quiso escucharnos pudimos poner en práctica nuestra hipótesis: que la geografía que separa los campos políticos entre izquierda y derecha hacía que el cambio, en un sentido progresista, no fuera posible (Pablo Iglesias)


Alberto Garzón (IU) y Pablo Iglesias



Crecí en una familia con memoria, en la que mi abuela nunca dejó de hablarme del fusilamiento de su hermano, socialista, en 1939. Soy nieto de un condenado a muerte, también socialista, cuya pena fue finalmente conmutada por 30 años de los que cumplió cinco. Mis padres fueron militantes comunistas cuando en España era un delito serlo, y mi padre conoció Carabanchel por repartir propaganda.

En mis primeros recuerdos de infancia me veo de la mano de mis padres en las manifestaciones anti-OTAN y en los mítines de Izquierda Unida en Soria, en 1986, cuando mi padre fue candidato por esa provincia al Congreso (se pueden imaginar el resultado). Con 14 años ingresé en las juventudes comunistas y milité durante años en el movimiento estudiantil y en los movimientos contra la globalización y la guerra.

Cuando acabé el doctorado y gané una plaza de profesor fui uno de esos docentes heterodoxos que van a manifestaciones con los estudiantes y que incluyen a autores marxistas en la bibliografía. A diferencia de la mayoría de los ciudadanos de mi país, me sé de memoria La Internacional. Llevo la izquierda tatuada en las entrañas con orgullo y me reconozco en ella pero, quizá por eso, conozco bien sus miserias y, sobretodo, sus incapacidades.

En política, la forma y el tono cuentan tanto o más que el fondo, y en una entrevista reciente me equivoqué en la forma y en el tono, ofendiendo a muchas personas. Les pido perdón pero les pido también que atiendan el contenido que, con mejor tono y forma, expongo aquí.

Escribió Perry Anderson que el único punto de partida concebible hoy para una izquierda realista es tomar conciencia de su derrota histórica. En España, el fracaso de la izquierda comunista se constató tras la Transición democrática. La realidad socioeconómica de la época (tan bien anticipada por aquel 'cabeza de chorlito' llamado Fernando Claudín), el peso cultural de los medios de comunicación y la coyuntura internacional revelaban no ya la imposibilidad de la revolución y el socialismo, sino enormes límites a las posibilidades de éxito electoral de esa izquierda. El fracaso de Mitterrand y su programa común en Francia, así como del compromiso histórico con la Democracia Cristiana del PCI en Italia, señalaron bien los límites de los referentes que había tomado nuestro Partido Comunista.

Mucho ha llovido desde entonces y hoy asistimos a la posibilidad de alterar el mapa político en España en una dirección transformadora. Pero nada tiene ello que ver con la izquierda. La izquierda sigue social y culturalmente arrinconada. La clave del momento excepcional que vivimos está en la politización de la frustración de expectativas de los sectores medios, ante su empobrecimiento progresivo.

Si para algo sirvió el 15M fue para expresar esa frustración. El 15M señaló los ingredientes de una posibilidad impugnatoria caracterizada por el rechazo a las élites políticas y económicas dominantes, pero ese nuevo sentido común resultaba inaprensible bajo las categorías izquierda-derecha; algo que los jefes de la izquierda política no aceptaron.

A pesar de que el PP ganó las elecciones de 2011, ya entonces se percibían elementos de crisis en el sistema de partidos. Antes de nuestra irrupción, las encuestas señalaban la disminución de los apoyos electorales del PP y del PSOE. Ante la nueva coyuntura, Izquierda Unida tuvo su oportunidad; habría bastado simplemente con seguir el ejemplo de AGE en Galicia. Pero no la aprovechó.

Cuando decidimos lanzar Podemos pensábamos que debíamos colaborar con la izquierda, por eso propusimos a IU y a otras fuerzas hacer unas primarias abiertas conjuntas. Creíamos que esa metodología podía ser un revulsivo; se trataba de que la izquierda se pareciera un poco más a la gente. Ignorábamos entonces que la arrogancia con la que se recibió nuestra propuesta nos iba a dar la oportunidad de llegar muy lejos.

Seguimos adelante solos y gracias a eso no nos vimos obligados a hacer concesiones a las formas conservadoras de la izquierda. Gracias a que la izquierda no quiso escucharnos pudimos poner en práctica nuestra hipótesis: que la geografía que separa los campos políticos entre izquierda y derecha hacía que el cambio, en un sentido progresista, no fuera posible. En el terreno simbólico izquierda-derecha, los que defendemos una política de defensa de los derechos humanos, la soberanía, los derechos sociales y las políticas redistributivas, no tenemos ninguna posibilidad de ganar electoralmente.

Cuando el adversario, sea el PP o el PSOE, nos llama izquierda radical y nos identifica con sus símbolos, nos lleva al terreno en el que su victoria es más fácil. En política, quien elige el terreno de disputa condiciona el resultado y eso es lo que hemos tratado de hacer nosotros. Cuando insistimos en hablar de desahucios, corrupción y desigualdad y nos resistimos a entrar en el debate Monarquía-República, por ejemplo, no significa que nos hayamos moderado o que abandonemos principios, sino que asumimos que el tablero político no lo definimos nosotros.

Los cambios políticos profundos (que implican siempre ganar el poder institucional) sólo son posibles en momentos excepcionales como el que atravesamos, pero requieren de estrategias precisas. Nosotros trazamos la nuestra en Vistalegre. Respetamos las de otros compañeros pero no nos situaremos en terrenos que nos alejen de una mayoría popular que no es 'de izquierdas' (como quizá nos gustaría) pero que quiere el cambio.


Pablo Iglesias: 'politica.elpais.com/politica/2015/06/28/actualidad/1435509096_303752.html'


ERE de Andalucía, la grieta que derivó en boquete para la corrupción


Y así, cazurramente, faltos de cultura democrática, cometieron un delito imperdonable en un país que tenía una Constitución muy joven y que precisaba urgentemente rigor, ejemplaridad y precisión democrática (Soledad Gallego-Díaz)





Las resoluciones del juez Barreiro, instructor en el Tribunal Supremo de la llamada causa de los ERE andaluces, constituyen un tristísimo retrato de uno de los más graves problemas que ha sufrido España desde los años 2000 y uno de los que más han influido en el desprestigio de las instituciones: la irresponsable decisión política de obviar, sortear o vulnerar procedimientos administrativos legalmente previstos, en beneficio de un ejercicio más arbitrario del poder.

Cierto es que en unos casos, como los ERE, esa decisión se tomó inicialmente “para dar mayor agilidad” a la Administración, sin ningún deseo de enriquecimiento personal, y que en otros, como la Gürtel, se buscó desde el primer momento vías corruptas de financiación personal o partidaria, lo que exige un juicio personal diferente.

No es lo mismo ser honrado que ladrón. El resultado tiene, incluso, diferentes nombres jurídicos, prevaricación o malversación. Pero lo que importa aquí, lo que produce tanta desazón y pesimismo, es que proceden de la misma serpiente: la convicción de que, con un poco de audacia y otro poco de complicidad, está justificado saltarse el cumplimiento de la ley, de las normas y de sus procedimientos para conseguir objetivos beneficiosos para alguien.

Sin pensárselo dos veces, a la ligera, imprudente y soberbiamente, demasiados políticos de este país se saltaron, sortearon o violentaron lo que a su juicio solo eran 'procedimientos administrativos', sin percibir que en ese respeto escrupuloso estriba el ejercicio democrático del poder; ignorando que el Estado de derecho consta de un conjunto de instituciones, leyes y procedimientos ideados, precisamente, para impedir esa discrecionalidad o, más claramente, para impedir el ejercicio arbitrario del poder.

Y así, cazurramente, faltos de cultura democrática, cometieron un delito imperdonable en un país que tenía una Constitución muy joven y que precisaba urgentemente rigor, ejemplaridad y precisión democrática.

No se trata de que todos, desde el presidente del Gobierno hasta el último concejal, estén sometidos al Código Penal. Eso es evidente. De lo que se trata es de que también estén sometidos a normas, controles independientes y vigilancias acordadas. De que todos, desde el presidente del Gobierno hasta el último concejal o policía, comprendan que nadie en una sociedad democrática tiene otro poder que el estrictamente derivado de la ley, y que esa ley se expresa en procedimientos establecidos públicamente que deben ser cumplidos con propiedad.

Asombra también que personas sensatas y experimentadas, como fueron los presidentes de la Junta de Andalucía, desconocieran tanto la naturaleza humana como para que creyeran que cuando se vulnera la norma y se buscan complicidades para ello no se está abriendo, al mismo tiempo, un enorme agujero por donde se colará la corrupción pura y dura. Que cuando las subvenciones son arbitrarias, las comisiones son inevitables.

Difícil creer, como puntualiza el juez Barreiro, que la cúpula de la Junta desconociera lo que estaba ocurriendo desde el año 2000. Difícil que lo que era de común conocimiento para viceconsejeros, directores generales y subdirectores fuera desconocido por la cúpula, “protegida por una especie de incomprensible pacto de silencio de los funcionarios intermedios”.

Sea como sea, sentencie lo que sentencie finalmente el Supremo, o el tribunal al que finalmente corresponda hacerlo, sobre la implicación concreta de los expresidentes Chaves y Griñán, habrá que agradecer al juez Barreiro (y a la juez Alaya) que hayan puesto negro sobre blanco uno de los peores problemas de la democracia española. Quizás así se encuentre remedio.


Soledad Gallego-Díaz: 'elpais.com/elpais/2015/06/26/opinion/1435335441_173608.html'